Maria Antonieta pasaba horas diseñando
los jardines, las casitas de la aldea, el vestuario. Escapando del estructurado, pomposo y protocolar Versalles,
creo su lugar ideal en el Pequeño Trianon...
Después de leer el libro Fluir, me di cuenta que cada vez que me siento en mi taller
a inventar algo nuevo, se pasan las horas
y la cabeza va a mil pensando solo en eso... Cuando lo termino es una alegría
y satisfacción tan grande
que parezco una nena, salto, canto
y se lo muestro a todo el mundo
y aunque me da un poco de vergüenza,
no me importa contárselo 1000 veces a las mismas personas!!!
De forma consiente trato encontrar ese momento que la mente se queda nula y logra dejarse "fluir" en el presente,
como cuando besuqueo y escucho a mis amores; cuando río mucho; al coser, bordar, tejer; como cuando diseño negocios,
instalaciones, exposiciones
y ahora pensar y escribir el blog...
Dicen que una vida feliz
se da con la suma
de las gratificaciones
y no con los placeres...
y vos ¿te dejas fluir?




Creo que es un aprendizaje... cada vez me dejo fluír mas... . Y está buenísimo1. Incluso lo de "dejar fluír se ha vuelto una suerte de lema para mi.
ResponderEliminarUna duda: el título de la entrada seguido por el relato de M. Antonieta fue sutil sarcasmo o casual coincidencia? :-)
es que en mi cabeza todo se une y lo relaciono todo. por eso leí el libro Fluir para poder desconectarme un poco, relajarme y disfrutar... que creo que un poco para eso M Antonieta se armo su bulin ¿no? besitos y miles de gracias por los comentarios
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